Con los suyos… en su pueblo

A veces solo queda esperar. De eso se trata, de esperar. Esperar a que el proyecto que tienes encima de la mesa salga bien. Esperar a mover tu agenda para ver a ese amigo que vuelve por fin del extranjero. Esperar que el invierno acabe y el calor empiece a inundar cada habitación de tu…

POR SU LADO

Parezco rota, estoy rota, consumida… Me desquebrajo por dentro mientras mi voz se cobija en la sangre… Deambulo – sí- , sin sentido en una ciudad forastera para mí… Demasiadas luces, demasiada soledad… La gente pasa, alguna me roza… Me pregunto si ellos notarán que la muerte pasea por su lado… (E.M.A)

En un banco perdido

Y rezas… Y rezas para que el alcohol acabe filtrándose hasta el fondo y se convierta en tu mejor anestesia… Y entonces lo contemplas y cierras los ojos. Recuerdas lo que te hizo comprarlo. Recuerdas esa sensación de tu corazón galopando, tal vez repleto de todo lo que querías trasmitir. Recuerdas cuántas veces lo tuviste…

Siempre…

Puf… ¿Por dónde empezar? Empezaré por el principio…. Eres libre, soy libre. Somos cómplices de esta pura realidad. Sin embargo, desearé robarte tus quimeras en esas noches donde no me necesites y querré deslizarme en tus mañanas provocando los motivos de tu sonrisa… Desearé grabar mariposas en tu estómago y encender con ardor ese brillo…

Punto muerto

Tú me miras, o quizá no. Nuestros retratos están inmunes en el olvido de aquellos latidos que sumergimos en sal. Silencio. Rompo los cristales de la jaula de nuestra rutina. Grito, o quizá no. Estoy cansada. Cansada de dibujar la primavera en nuestras tardes, de poner nuevos caminos en el recorrido de tu ser, de…

¿Qué es el olvido?

Siempre pensé que era cuando se intentaba quemar los recuerdos, sonrisas y sueños que compartías con alguien que ya no deseas en tu vida. Romper con el pasado que nos ata  a ser cautivos de esa desdicha. Que olvidamos cuando pretendemos arrinconar en lo más profundo de nosotros aquellos sentimientos que, poco a poco, […]

Cuarta carta a ella

Me enveneno. Me enveneno solo de tu imagen, de ese alcohol maldito de las dos de la mañana. Recados, decisiones inconscientes en otra discoteca descuidada. No sé cómo, pero lo conseguí, estoy ahí, a tu lado sin estarlo. Letras que ahora no logro escuchar, el roce de mis yemas en tu piel. Valor, instante predestinado…

Tercera carta a ella

¿Puede alguien desear tanto como yo te deseo a ti? Me quiebro con tu mirada, ambiciono cada palabra como náufraga en el desierto de la confusión. La música sigue encubriendo la derrota de lo que no puede ser. Mensajes, excusas, astucias que bailan al son de hallarte. Desapareces, vuelves, me confundes, entretienes mis pensamientos. Rompo,…

Todo

Miramos el silencio del pasado y creemos que lo vemos todo, pero la vida jamás es así, aunque lo imaginemos, aunque confiemos en ello. Y es que las cosas cambian, desaparecen o nunca existieron. Y pensamos que el todo es un sueño, burlando así el dolor del pensamiento. Y el tiempo se detiene, y ese…

Un día bueno

No somos más que el tiempo que nos queda caminando hacia el olvido que seremos. Es duro, pero es así. El resto, literatura. Lo mejor es no pensarlo mucho: seguir andando, tomar cafés, enamorarse, ver la lluvia… (Karmelo C. Iribarren)