No queda nada más

No queda nada más que tus recuerdos, silencio que subyace al silencio, manos temblorosas en desapego. No queda nada más que palabras derrochadas, miradas que dejaron ya de mirar, simple música abandonada de jazz. No queda nada más que lágrimas perdidas, luz que atravesó noches y días, sueños que cayeron en perennidad. Tú, yo… No…