Sueños

George Bernard dijo una vez: Ves cosas y dices, “¿Por qué?” Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, “¿Por qué no?”. Y tenía toda la razón… ¿Por qué no hacemos de un sueño una realidad? A veces difícil, pero no imposible. Por este motivo, cogí mi sueño de escribir y estoy intentando que…

Sexta carta a ella

Simplemente nosotras, aquí estamos, como nunca pensé que estaríamos. Tú con el miedo de enseñarme el pasado trazado en tu piel, yo con las ganas de besarte tus temblores, de naufragar con besos por el mar de tus cicatrices. Y aquí estamos, desnudas en la voracidad de nuestro ser. Sigilo. Mero sigilo. Un roce con…

Punto muerto

Tú me miras, o quizá no. Nuestros retratos están inmunes en el olvido de aquellos latidos que sumergimos en sal. Silencio. Rompo los cristales de la jaula de nuestra rutina. Grito, o quizá no. Estoy cansada. Cansada de dibujar la primavera en nuestras tardes, de poner nuevos caminos en el recorrido de tu ser, de…

Siete almas

En este momento hay seis mil cuatrocientos setenta millones, ochocientos dieciocho mil, seiscientos setenta y un habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra contra el bien. Y algunos son buenos, y luchan contra…

Quinta carta a ella

Todo ha cambiado. La sensación de nuestras vidas colisionando, el huracán de sentimientos que golpean mi estómago como el comienzo de una partida de billar. Me nublas, me enfadas, me desarmas, me vuelves loca… Todo ha cambiado. Tus besos quedan presos en los labios de mi tortura. Tu imagen, inamovible en cada uno de mis…

El porvenir de mi pasado

Alguien dijo que el olvido está lleno de memoria, pero también es cierto que la memoria no se rinde. Dos por tres suenan como campanitas en el ritmo cardíaco y una escena se hace presente en la conciencia como en una pantalla de televisión. Y aquel cuerpo que las manos casi habían olvidado vuelve a…

No sé…

“No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. Espero que hagas lo mejor. Espero que veas cosas…

Cuarta carta a ella

Me enveneno. Me enveneno solo de tu imagen, de ese alcohol maldito de las dos de la mañana. Recados, decisiones inconscientes en otra discoteca descuidada. No sé cómo, pero lo conseguí, estoy ahí, a tu lado sin estarlo. Letras que ahora no logro escuchar, el roce de mis yemas en tu piel. Valor, instante predestinado…

Tercera carta a ella

¿Puede alguien desear tanto como yo te deseo a ti? Me quiebro con tu mirada, ambiciono cada palabra como náufraga en el desierto de la confusión. La música sigue encubriendo la derrota de lo que no puede ser. Mensajes, excusas, astucias que bailan al son de hallarte. Desapareces, vuelves, me confundes, entretienes mis pensamientos. Rompo,…

Todo

Miramos el silencio del pasado y creemos que lo vemos todo, pero la vida jamás es así, aunque lo imaginemos, aunque confiemos en ello. Y es que las cosas cambian, desaparecen o nunca existieron. Y pensamos que el todo es un sueño, burlando así el dolor del pensamiento. Y el tiempo se detiene, y ese…