De vuelta de todo

Una aprende que no hay metas inalcanzables, hay objetivos que no merecen la pena. Que hay que abrir la ventana para que algunas malas decisiones se vayan con la brisa de la mañana. Que la muerte besa en los labios, el cuerpo y la esencia. Que si limpias los cristales, llueve. Que si sanas tu…

POR SU LADO

Parezco rota, estoy rota, consumida… Me desquebrajo por dentro mientras mi voz se cobija en la sangre… Deambulo – sí- , sin sentido en una ciudad forastera para mí… Demasiadas luces, demasiada soledad… La gente pasa, alguna me roza… Me pregunto si ellos notarán que la muerte pasea por su lado… (E.M.A)

Séptima carta a ella

Me gusta nuestro presente, me gusta el baile de nuestras sonrisas, el viaje de mis yemas por cada centímetro de tu historia. Me gusta. Somos la diferencia adaptada, el simple hecho de  masticar el desconcierto que rompe toda lógica. Y no, no me importa esta danza improvisada descubriendo el sabor de que sigo viva. El…

En un banco perdido

Y rezas… Y rezas para que el alcohol acabe filtrándose hasta el fondo y se convierta en tu mejor anestesia… Y entonces lo contemplas y cierras los ojos. Recuerdas lo que te hizo comprarlo. Recuerdas esa sensación de tu corazón galopando, tal vez repleto de todo lo que querías trasmitir. Recuerdas cuántas veces lo tuviste…

Sexta carta a ella

Simplemente nosotras, aquí estamos, como nunca pensé que estaríamos. Tú con el miedo de enseñarme el pasado trazado en tu piel, yo con las ganas de besarte tus temblores, de naufragar con besos por el mar de tus cicatrices. Y aquí estamos, desnudas en la voracidad de nuestro ser. Sigilo. Mero sigilo. Un roce con…

Punto muerto

Tú me miras, o quizá no. Nuestros retratos están inmunes en el olvido de aquellos latidos que sumergimos en sal. Silencio. Rompo los cristales de la jaula de nuestra rutina. Grito, o quizá no. Estoy cansada. Cansada de dibujar la primavera en nuestras tardes, de poner nuevos caminos en el recorrido de tu ser, de…

Quinta carta a ella

Todo ha cambiado. La sensación de nuestras vidas colisionando, el huracán de sentimientos que golpean mi estómago como el comienzo de una partida de billar. Me nublas, me enfadas, me desarmas, me vuelves loca… Todo ha cambiado. Tus besos quedan presos en los labios de mi tortura. Tu imagen, inamovible en cada uno de mis…

Tercera carta a ella

¿Puede alguien desear tanto como yo te deseo a ti? Me quiebro con tu mirada, ambiciono cada palabra como náufraga en el desierto de la confusión. La música sigue encubriendo la derrota de lo que no puede ser. Mensajes, excusas, astucias que bailan al son de hallarte. Desapareces, vuelves, me confundes, entretienes mis pensamientos. Rompo,…

Todo

Miramos el silencio del pasado y creemos que lo vemos todo, pero la vida jamás es así, aunque lo imaginemos, aunque confiemos en ello. Y es que las cosas cambian, desaparecen o nunca existieron. Y pensamos que el todo es un sueño, burlando así el dolor del pensamiento. Y el tiempo se detiene, y ese…

Un día bueno

No somos más que el tiempo que nos queda caminando hacia el olvido que seremos. Es duro, pero es así. El resto, literatura. Lo mejor es no pensarlo mucho: seguir andando, tomar cafés, enamorarse, ver la lluvia… (Karmelo C. Iribarren)